Segundo programa de la temporada 2015

En este segundo programa de la temporada, le ofrecemos contamos con el Vicario para la Celebración de la Fe, Don Emilio Rodríguez Claudio. Tras él, nos visitará la Hermandad del Santo Entierro representada por su Hermano Mayor, Javier Mesa Diaz y José Antonio Vélez Ortega, Hermano Mayor de la Hermandad de los Judíos, una de lasque más novedades aporta a este 2015.

Con Francisco Javier González hablaremos de los cortejos de nazarenos: ¿los cuidamos en nuestra ciudad?, ¿vamos hacia atrás en horario e itinerario perjudicando al nazareno?…

Gema Hierro nos hablará del taller de palmas rizadas que impartirá en la presente Cuaresma en la Asociación Cultural Cofrade del Barrio del Polvorín, sabremos más sobre este arte e informaremos sobre donde y como pueden apuntarse a este interesante y poco frecuente taller.

Y por último, Diego Cabrera, esta vez desde Zaragoza, cerrará el programa hasta la próxima semana.

Programa EL PALQUILLO Nº2 2015 by Radiocompas on Mixcloud

El cierre de Diego Cabrera: “donde dije digo…”

Hoy vengo a hablar de esos expertos en “donde dije digo, digo Diego”, algo que hacen sin el menor apuro, lo han hecho antes en muchas otras ocasiones. En el mejor de los casos dicen representar un tiempo glorioso que casi nadie recuerda, aunque lo más probable es que ellos sólo pasaran por allí o mirasen de soslayo. Pero por supuestos ellos siempre llevan razón, y si no la llevan no lo reconocerán, ellos saben mucho, no pueden permitirse un desliz de esas características.

Lo que sí hacen es esperar momentos de debilidad e intentar salirse con la suya. Por supuesto, cuando la porquería sube hasta su nivel no dudan en dejar una nota diciendo que la culpa no es de ellos. Se la endosarán a otros, quizá a los que vinieron antes o a unos cuantos que pasaban por allí a los que supieron engatusar o incluso algunos que directamente se dejaron engañar. Mucho cuidado con dejarse llevar por estos elementos, eso ya es responsabilidad de cada uno. Nuestros protagonistas de hoy como mucho comentarán que estuvieron “mal aconsejados” o “no tuvieron fortuna”.

Son los mismos que fueron uña y carne con personas a las que hoy no quieren ni oír nombrar o dicen no conocer, y lo grave es que puede que en el futuro vuelvan a abrazarse con ellos. Salir en la foto, hacer un comentario supuestamente ingenioso y esperar la complicidad del respetable es su aspiración. Es lo que tiene la falta de talento.

Muchos de ellos se desempeñan en un cargo que consideran importante, a veces incluso se invisten a sí mismos, sin embargo esto no es más que una migaja que les roban a la vida. Pero no tienen suficiente con eso. Tienen que dejar huella con su extraordinaria capacidad para moverle la silla a los demás y buscar las excusas más ridículas para ello. Por supuestos son especialistas en reventar juntas de gobierno y algunos hasta en dirigirlas, pero lo que realmente les pasa es que tienen mucho tiempo libre y se aburren. Bueno, en realidad son gente que no se aguanta ni a si mismos y que siempre precisan de un séquito.

Hablo de consumados expertos en tirar la piedra y esconder la mano.

Todos ellos dejaron a muchos en la cuneta y seguro que volverán a hacerlo si tienen ocasión. Así que conviene no relajarse, porque además no son exclusivos del paisaje cofrade. Cualquier día se los encontrarán en su trabajo, en su vecindario o al volver cualquier esquina. Dejarlos sin sitio es responsabilidad de todos.

Buenas noches y hasta la semana que viene.

El primer programa de la temporada 2015

En este primer programa de la temporada recibimos al presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Huelva, Antonio González, al pregonero de la Semana Santa de Huelva, Nacho Molina y a la Hermandad del Nazareno.

También podrán disfrutar de una jugosa tertulia en la que nuestro director se hace acompañar de los habituales colaboradores de ‘El Palquillo’, Fernando Guillén y Víctor Valle, además de ‘La venia’ de Pablo Camacho y ‘El cierre’ de Diego Cabrera.

Programa EL PALQUILLO 1.Temporada 4ª. 2015 by Radiocompas on Mixcloud

El cierre de Diego Cabrera: Decadencia y costaleros

Antiguos costaleros profesionales en un relevo

Antiguos costaleros profesionales en un relevo

Me gustaría haber comenzado los cierres de esta temporada con una arenga positiva y alegre sobre lo que nos espera, pero la realidad siempre te da sorpresas y se impone.

En ‘El Palquillo’ hablamos poco de capataces y costaleros, así que nos lo vamos a quitar de en medio pronto y en el primer programa de esta temporada me voy a comer una buena parte de esa pequeña cuota. Aunque en realidad de lo que voy a hablar es de lo de casi siempre.

Les leo una de las cláusulas del contrato que una de las hermandades de la Semana Santa de Huelva firmó con su capataz para la estación de penitencia del año 1961, luego comprenderán por qué. Abro comillas: “como se hace imprescindible para el lucimiento, que los trabajadores no contribuyan con sus malos modos o palabras a dejar en entredicho las más elementales muestras de civismo, queda estipulada de una forma concreta la prohibición absoluta de levantar los faldones de los pasos durante la Carrera Oficial, y si durante el recorrido tuvieran necesidad de hacerlo, solamente con la Autorización del Capataz Mayor responsable”.

Hasta aquí la cláusula a la que hago referencia. Por cierto, por si alguien no lo ha entendido, con lo de “trabajadores” se refiere a los costaleros, profesionales en aquella época.

Hoy estamos en el año 2015, 54 años más tarde de la fecha en que se firmó  el contrato: Y hemos tenido hace unos días un desfile de costaleros con fotos en Facebook y algún colaborador orgulloso por el éxito de la propuesta. Sí, como un desfile de moda, pero con costaleros. Eso sí, este era con fines benéficos.

 ¿Qué ha pasado durante este tiempo? ¿Por qué hemos pasado de un extremo al otro?

Hace tiempo que habíamos sobrepasado esa línea hortera de la sudadera, la camisa y la camiseta con el escudo de la hermandad o la cara de los titulares. Habíamos añadido el detalle de una frase, la fecha de un aniversario o una fundación, incluso alguna fecha equivocada se ha podido ver en alguna camiseta. Pero no bastaba con eso. Lo de los costales de colores y colorines ya uno tiene que verlo como algo natural, sino acabaría la Semana Santa pidiendo que le sacaran los ojos.

Pero ahí no se paró la cuestión. Hemos visto en las pecheras de las camisetas de algunos costaleros expresiones de gusto dudoso o frases impropias hasta para las paredes del tigre de un bar. Del color de las camisas y camisetas mejor no hablamos

Luego llegaron las nuevas tecnologías y con ello los foros, los blogs y hasta algún capataz que ha convocado a los costaleros para la “igualá” con una especie de tráiler de película como si de una superproducción “jolibudiense” se tratará. Además con su camarilla que le ríe las gracias y hermandades que lo permiten. Para entonces los costales habían dejado de hacerlos las abuelas o la vecina de un amigo que cosía muy bien y ya habían nacido algunas marcas de costales, con su etiqueta, su página en Facebook y su TONTERÍA.

Tras los costaleros profesionales llegaron las cuadrillas de hermanos costaleros, chavales que con poco más que unos pañuelitos en la cabeza y toneladas de ilusión fundaron cuadrillas a base de gastar algunas madrugadas de su juventud dirigidos por capataces con casi tanto que aprender como los propios costaleros. Eso ha llegado a convertirse en un desfiles de costaleros.

Al leer “moda” y “costalero” en la misma frase sólo me viene a la mente dos expresiones, “señor llévanos pronto” y… La otra me la ahorro, me quedo callado y pienso en aquella mítica frase del sargento Bevilacqua: “a algunos todavía le chorrea el agua bautismal”.

Lo malo es que esto es sólo el pico del iceberg, la cara más chusca de los costaleros y los capataces ahora convertidos en rutilantes estrellas. La expresión de que nos estamos volviendo… (esto también me ahorro). Todavía hay quien piensa que la Semana Santa no tiene nada que ver con la sociedad en la que se asienta.

Parece que hoy, cuando ser costalero –“los pies del Señor y la Virgen” lo llaman los cursis que van de poetas– lleva aparejado un prestigio social para algunos, nadie recuerda que los costaleros eran la parte más baja de la escala social que en ocasiones había que ir a buscar a las tabernas. El oficio de estos “profesionales del costal” no era otro que cargar en los puertos y sólo el hambre y la necesidad hacían que llegada la Semana Santa se sacasen un sobresueldo, a veces en forma de copas de aguardiente o de paquetes de tabaco.

Aún hoy hay gente, incluso gente joven, que emplean expresiones rancias y con un repelente tufo al servilismo de otra época como “costaleros y capataces por la puerta de servicio”. La verdad, viendo a donde está llegando la idiotez, aunque me duela, me parece que esas palabras se están convirtiendo en una expresión demasiado blandas.

Menos mal que aún hay gente que recuerda que ser costalero no es otra cosa que cuando el palo te humilla y quedan 3 horas de recorrido levantar con las ganas y la fe que sólo la convicción da. Gente que pregunta al amigo, al hermano o al compañero de palo “¿cómo vas?” con la voz una “mijita” más cansada que en el primer relevo. Gente a los que nunca veré mercadeando con ser costalero y mucho menos en un desfile de “moda costalera”.

Habrá quien se lo tome a cachondeo y crea que “los nuevos tiempos” han cambiado cosas. Desde luego que han cambiado cosas, cada día somos más idiota y, además, gracias a las redes sociales y a las camaritas en los teléfonos lo vamos contando a tiempo real.

Eso es lo que ha cambiado.

Buenas noches y hasta la semana que viene.

DIEZ DICIEMBRES

Foto: huelvacofrade.com

Foto: huelvacofrade.com

Para ‘El Palquillo’, el final de año no es tiempo perdido y si no lo saben les contamos el porqué. Cuando la vida da oportunidades de recuperar la historia de un amor, no subirse a ese tren es ser egoísta, es pensar en el camino fácil, siendo lo difícil empezar a caminar aunque sea derribando muro tras muro e incluso construyendo un espacio nuevo, creando una etapa nueva para la propia historia.

El 27 de noviembre, día de la Medalla Milagrosa, no es un día cualquiera para una de las devociones históricas más antiguas de la ciudad. Ese día se renovaba hace años el voto de fe que Huelva le hizo a una de sus entonces devociones más predilectas en el siglo XVII, la Purísima Concepción de María. Ese día nacía su Hermandad en un templo casi cinco veces centenario.

La historia de un sueño trabajado, nacido en el exilio de la reconstrucción de una Parroquia a la que ahora tanto reclaman muchas personalidades y algunas hermandades para actos ilustres fuera o dentro de ésta, inclusive con un programa de actos conmemoratorios vacío de contenido, sentido y de forma, olvidando el pasado aunque sea el más reciente. Lo dicho, la historia del amor basado en el trabajo que a pesar de los palos en la rueda llegó a ser Hermandad y este año cumple su primera década.

Estamos en un momento en el que las hermandades celebran todas las efemérides posibles, y si no cuadra con el típico “no sé cuánto y cinco” o cosas  por el estilo, siempre viene el consejo y nos puede sorprender con el ochenta aniversario a celebrar el próximo año. Pero créannos, los primeros diez años nunca se vuelven a cumplir y son los que marcan el horizonte en la actualidad y posiblemente marquen los que vendrán.

El trabajo por rehacer una devoción, primero trabajando por la reapertura de la Parroquia de la Concepción, crear el mundo de las glorias, regalarle una festividad que fue siempre suya a la ciudad y llenar Huelva cada 8 de diciembre con un amor que haga que todo vaya rodado han sido unos retos más que superados en estos primeros diez años de vida.

Esa vida que de la mano de don Antonio Bueno fue tan fácil; esa vida que puso en el camino de la Hermandad a otras muchas hermandades de penitencia y gloria dispuestas a colaborar en el inicio de ese camino, con enseres y con sus propias casas, que también en ese camino puso a personas que nunca olvidaremos; o esa vida que trajo la Imagen procesional salida de las manos de Mario Moya que siempre mantuvo cerca a Enrique Bendala para que este sueño nunca dejara de tener nuevas metas. Esa vida que significaba traer a la primera Hermandad que defendió la Pureza de María, la sevillana Hermandad del Silencio, para que amadrinase la ilusión de las ilusiones; esa vida que tenía que llevar la música de la Banda del Maestro Tejera y que con la voz de “Afri” llevara a la Virgen ante sus predilectas hijas, las Hermanas de la Cruz, quienes la acogieron como a esa Madre que siempre esperaron; esa historia que se ponía a disposición de la Hermandad el recuperar la devoción y el amor a María en el templo de sus templos.

Esta Hermandad da la oportunidad a muchos de marcar en rojo la parte del calendario que va del final de noviembre al principio de diciembre, nos permite vivir una cuaresma al final del otoño, nos hace aún más floridos los mayos y convierte en blanco y celeste todo aquello que toca.

Hablamos de esa devoción que nos enseñó a querer a la Virgen a otro compás, al compás de las glorias, al compás que marcan las campanas de la Concepción, al compás de hacer una primavera cada diciembre al lado de la Virgen.

¿A donde vamos?

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Este mes de octubre que está dando sus últimos coletazos nos ha traído muchos aniversarios y efemérides. Alguna de ellos no de postín ni mucho menos, pero sí nos indican la situación actual que vive nuestra ciudad en lo que se refiere a Semana Santa.

El Palquillo habla poco, pero cuando habla el pan alcanza cotas tirando a altas en algunas ocasiones, muy a nuestro pesar. Tras hablar bien de la Hermandad del Perdón y de la Esperanza por la celebración de sus aniversarios y actos importantes, toca un baño de realidad. Sí, un abrir los ojos ya que parece que aquí nadie tiene el más mínimo interés por hacerlo.

Cuando hablamos de malas efemérides hablamos de ese año que se ha cumplido desde la frustrada procesión magna y de todo lo que ocurrió, lo poco que transcendió y lo mal que se hizo todo por parte de todos, además de la lamentable imagen que se dio a todas las personas que vinieron a nuestra ciudad a disfrutar de un día que acabó siendo bochornoso para nuestra Semana Santa y de todos aquellos que lo presenciaron por televisión, que aunque algunos no se lo crean, las televisiones locales onubenses también se pueden ver fuera de la provincia y así poder tener constancia de lo que está ocurriendo.

De la Magna saltamos a otra efeméride importante, ya que la Magna es hasta el momento el único hecho realizado y por lo tanto expuesto al conjunto de los cofrades onubenses por el Consejo de Hermandades, eso y su página Web. A lo que íbamos: Dos años han pasado, más de 700 días de gracia –y miren que se acostumbra a dar 100– para que desde aquí hablemos de que el mundo no ha cambiado. La “normalidad” que tanto se nos vendió, incluso en nuestra propia casa, no es tanta, ya que esa comunicación y apertura que se nos prometía parece haber quedado en agua de borrajas. Le quedan otros dos años a esta Junta del Consejo, que de la mano de un nuevo vicario para la Celebración de la Fe, que falta hacia, encara esos estatutos que recuerdan al Estatuto Catalán, por su difícil tramitación.

La nueva sede o la no sede, el descalabre horario en la Carrera Oficial (en lo que en Huelva tardan en pasar cuatro cofradías por Carrera Oficial pasan en Sevilla 6 y con el doble, triple o cuádruples de nazarenos), el independentismo de la Hermandad del Nazareno con la aceptación de la ausencia de Carrera Oficial y un aniversario tan remarcado como el LXXX aniversario del Consejo de Hermandades y la realización de un besamanos de las dolorosas de nuestra ciudad. No es que vayamos dando tumbos, es que vamos andando de costero cual misterio del Polvorín, y miren que por allí hay marejada en su lunes.

Por si todo esto fuera poco, tenemos también un Ayuntamiento metido de por medio, poniendo trabas a las hermandades para la realización de sus verbenas para sacar cuatro mísero duros. Entendemos que el Ayuntamiento esté adaptado a su propia inactividad, pero para un sector que se mueve en Huelva para tener sus propios recursos como es el de las hermandades y cofradías, parece mentira que pongan trabas, cuando las Colombinas podría titularse “Feria de Hermandades y Discotecas y  Morrayas Varias”.

Y a todo esto con hermandades que no sabemos cuándo van a echar a andar, o salir de su inmovilidad, con sectores dentro de algunas que sólo están allí con el fin de obstaculizar, molestar y no aportar, creando situaciones imposibles, máxime cuando el futuro en muchas hermandades está más que en el aire con unas normas diocesanas orientadas a las hermandades donde sí puede haber relevo de personas porque las hay, hermandades de las llamadas grandes, no apelando a su categoría sino a su volumen en muchos casos. ¿Y en las pequeñas qué pasa?, ¿firmarán en el Obispado dispensas como pipas con eso de no poder estar más de ocho años en una Junta?, ¿hacemos normas hoy en día que no son aplicables ni para hoy mismo?

Desde ‘El Palquillo’ no entendemos la sinrazón de las nuevas normas, aunque la sinrazón es lo habitual por estos lares, y eso que aquí, por entender hasta entendemos y apoyamos la realización de esos cursos de formación, pero si se le diera sentido y contenido, algo que por ahora no ha pasado.

Esa incomprensión a ciertas normas es la misma que tenemos cuando vemos a sacerdotes por las parroquias de nuestra ciudad que día tras día tienen como máxima aspiración poner palos en las ruedas a las hermandades, por eso nos preguntamos: ¿esto va en la Pastoral del Obispo para este curso?, lo del ordeno y mando en mi parroquia. ¿Aquello de que “un párroco manda más que un obispo” no se va a acabar nunca? ¿No se plantean que están jugando o mejor dicho, maljugando con la devoción y el trabajo de las personas? Parece que no.

Y por último, terminamos con el “ria pitá” de este octubre palquillero: Terminamos el 2014 y… claro, después vendrá el 2015. ¿Qué pasará en el 2015?, ¿elecciones municipales? Sí, pero son el Domingo del Rocío, así que pierden importancia. Y otra cosa… Sí, sí, todavía tenemos para más en esta ciudad: el V centenario de una iglesia que probablemente es la primera en el orbe cristiano dedicada a la Purísima Concepción. Un V centenario que, aunque algunos no lo piensen, tiene importancia, por supuesto que la tiene. Podrán preguntarse sí ya se habrán organizados actos extraordinarios ante este importantísimo aniversario, no para Huelva sino para su Diócesis. Pues sí, la coronación primero diocesana y después canónica de Nuestra Madre y Señora de los Dolores, primero austera y dentro del templo, pero al final por motivos de seguridad  en la plaza de las Monjas de la capital, ¿es posible entender algo? Parece que no. ¿Y nada más? Pues nada más hasta la fecha, desde la Parroquia de la Concepción y el Obispado eso es lo que hay, además de una completa desinformación por parte de las tres hermandades de penitencia y una de gloria de la titular de la parroquia nada menos, hacia lo que será el V Centenario, con una competición de haber que imagen preside el Vía Crucis oficial del Consejo desde el seno de la propia parroquia.

¿Tan difícil era haberse sentado hace unos meses y hacer un proyecto conjunto en el que todas tuvieran protagonismo y engrandecieran la efeméride? Y la titular de la parroquia, cuya hermandad impulsó de sobremanera la reapertura del templo en el año 2006, ¿no tiene el protagonismo desde el seno de la parroquia para hacer el 8 de diciembre de 2015 una fiesta para toda la Diócesis?, ¿tendrá que seguir trabajando sola, como me consta que ya lo hace, como ya hiciera en el año de su fundación el 2004 en el cincuentenario de la Diócesis?

Lo dicho, ¿a dónde vamos?

La Esperanza, siempre la Esperanza

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Huelva se encuentra a tan solo días de tener a una de sus señas de identidad por las calles, de presumir de devoción, de amor, de historia, de entrega a la Santísima Virgen en la advocación de la Esperanza, una Esperanza que le hace falta a esta ciudad como el comer, una Esperanza que cada Miércoles Santo renueva el voto de ser historia de Huelva.

75 años son muchos y no son nada comparado con lo que la Esperanza le da a Huelva desde que saliera de las manos de Gómez del Castillo. La Esperanza es esa historia de amor que todos tacharían de amor imposible, pero con la lucha de los pretendientes todo llega a su ser, porque ese amor imposible era abandonar su barrio, tener que recorrer hasta una casa baja de la calle Fernando el Católico o ir a la Catedral cuando no quedaba otra.

La Esperanza era sobreponerse a las circunstancias de la vida con el trabajo y el amor de sus hijos. Esa ha sido la Esperanza en Huelva y por ello tiene la medalla de esta ciudad desde 1994, por eso fue la primera dolorosa coronada de la diócesis y por ello vive bajo el amparo de una hermandad más que centenaria que cada Semana Santa va verdeando capirotes por la que para ‘El Palquillo’siempre será la calle Padre Andivia.

El próximo cuatro de octubre, la Hermandad de la Esperanza vivirá una jornada histórica, se celebran los 75 años de la hechura de Nuestra Señora de la Esperanza Coronada, y para ello su hermandad ha decidido que en el día de San Francisco, Huelva disfrute de su Esperanza una vez más.

Podremos pensar que ya son muchas extraordinarias, que vemos ahora demasiados pasos por la calle fuera de Semana Santa, pero en esta hermandad se ha demostrado el porque de los acontecimientos basándonos en la propia historia.

Muchas personas echaremos de menos al alma de esta Hermandad durante décadas, quien tiene un balcón desde la gloria cada amanecer en la Plaza Niña, y tanto es así que desde el recuerdo muchos hermanos de la Hermandad de San Francisco trabajan por reunir en un balcón la historia de su Hermandad.

Un balcón en la calle Alfonso XII, bajo el diseño de todo un referente en lo cofrade Enrique Bendala, refleja la historia de la Esperanza en Huelva, con flores, que fueron y son siempre las flores de la Esperanza, los claveles blancos, los gladiolos y las rosas blancas. Con colgaduras, con elementos ornamentales relacionados con la Hermandad como son Santa Ángela, San Francisco, la Coronación de la Virgen, la medalla de Huelva o el carácter Sacramental de la Corporación. Con la música de los momentos más importantes de la Esperanza en la calle en su historia, Coronación de la Macarena por aquella medalla de la ciudad y la Salve Marinera recordando aquel 3 de junio de hace ya 14 años; con las “petalás” que siempre hubo en Miguel Redondo y con la Salve a la Esperanza, con su salve como hace ya más de tres décadas.

Con la devoción en ramos de flores de decenas de familias, pero tantas flores irán a la Virgen como ayuda a las Hermanas de la Cruz, madrinas de la Coronación de la Virgen y fieles testigos de la historia de la Esperanza, esa ayuda esa obra social, es ayudar con lo que se tenga a quienes ayudan constantemente a los que menos tienen, esas manos que ayudan en su caminar diario a tantas personas con problemas, también son las manos que la Esperanza eligió hace mucho para que fueran sus camaristas.

La historia nos da oportunidades para disfrutar de aquello que más queremos, desde muchos grupos de hermanos de la Hermandad se está trabajando para que el día cuatro de octubre sea otro día para recordar en la historia de la Esperanza, y la Virgen se lo agradecerá, pero hoy el Palquillo quería hablar de la historia de algo que es mucho más que una devoción y una Hermandad para Huelva.

XXV años que dan vida

1532052_10152675517134573_7983671446636052557_nDesde hace un par de años, El Palquillo, el programa cofrade de Radio Compás, entorna su puerta que nunca la cierra el Viernes de Dolores. Pero cada año llegando estas fechas tenemos mono de hablar y si no lo tenemos aparecen temas que nos invitan a hacerlo. Unas elecciones al Consejo en el año 2012, una Magna para olvidar el año 2013 aunque nosotros no la olvidaremos nunca (de nuevo tenemos que decir que sí, que esto va por ti, tú sabes quién eres), algún aniversario que celebrar…

En esta ocasión, cuando enfilamos la última parte del año, ha sido lo bien hecho, el esfuerzo y el trabajo lo que nos ha hecho volver a darle vida a nuestro blog, un espacio que sigue recibiendo visitas desde todas las partes del mundo, últimamente muy concentradas en la ciudad de Bournemouth, en el muy inglés condado de Dorset, no sabemos bien porqué será.

Nuestro regreso al ruedo de Internet en el día de hoy –habrá que esperar algunos meses más para regresar a los micrófonos en nuestra casa– tiene un nombre claro, la Hermandad Sacramental del Perdón, y un apellido que no se puede olvidar, el Barrio de la Orden.

Veinticinco años no son nada, pero cuando en el mes de marzo tuvimos el placer de entrevistar a Carlos Castañeda, hermano mayor de la Hermandad que a día de hoy está en un mayor crecimiento de hermanos y nazarenos en nuestra Semana Santa, nos dimos cuenta de que los revulsivos, esa entrada del delantero en los últimos minutos para intentar ganar el partido, en este barrio, en su Hermandad… se están haciendo con la mayor cabeza y con la mayor preparación posible.

Para este aniversario, todo el trabajo se centrará en la procesión extraordinaria de Nuestra Señora de los Dolores el inminente día 14 de septiembre, será bajo el palio que cobija a Nuestra Señora de la Paz, de la Hermandad de la Vera Cruz de Moguer, será con los sones de Bollullos Par del Condado, pero lo principal: será con su barrio que ha hecho suya a su Hermandad y será una Hermandad que ha hecho suyo a su barrio.

El cambio de jornada de la Hermandad del Perdón, por la que tanto se lucho desde dentro del propio seno de la Corporación, le ha dado vida y madurez a una hermandad a la que se sentenció a una Madrugada que ha sido imposible en esta Huelva nuestra. Esta hermandad ha crecido y crece a pasos agigantados en la calle, creando el Lunes Santo, día festivo en un barrio donde la mayoría de sus habitantes son de pueblos de la provincia y no de la capital. Una hermandad que como todas las que nacieron en la década de los ochenta ha tenido parones en su avance por los motivos que fueren, aun a día de hoy hay Hermandades de esa hornada que necesitan más que un revulsivo para salir de ese parón.

Pero ante toda la historia, ante la verdad de Huelva –ciudad cofrade durante un tiempo bastante limitado al año–, ante todo eso y más se ha impuesto el Perdón, se ha impuesto la ilusión, el trabajo y el empeño. Con un calendario de actos extraordinarios a la altura de lo que se celebra, con un traslado al Convento de las Madres Oblatas realizando un besamanos extraordinario para la Virgen allí, con la visita al Santuario de la Cinta o al Hospital Blanca Paloma, acercando a la Virgen a quienes más lo necesitan, con un trabajo programado, presentado a los hermanos hace un año en lo que nada se ha dejado a la improvisación. Todo esto en la ciudad donde más se improvisa del mundo y así nos va.

Además, el Perdón, tras un intento fallido en este 2014 de petición de Via Crucis Oficial del Consejo de Hermandades, reitera su ofrecimiento para 2015, con un proyecto hecho, pensado y meditado a la medida de lo que necesita tanto el acto como la Hermandad. Aunque algunos ya hayan desechado todo esto porque tiene que ser en la Concepción por el V centenario, que está muy bien, pero si en el Perdón piensan ya en febrero de 2015, ¿por qué no piensa nadie más?

Lo que encontraremos el domingo 14 será un barrio engalanado como pocas veces se ha visto en esta ciudad, un barrio que se ha hecho más barrio que nunca, un barrio que ha hecho Hermandad y ciudad, que después no tenga que venir nadie preguntando quién inventó el onubensismo, eso ya lo inventamos los onubenses cuando queremos.

Lo que ha hecho el Perdón es reinventarse y despegar, y créannos, no vamos a parar de empujarla en las cuestas que vengan, es cierto que bajo la opinión de muchos faltan detalles que sabemos que se irán puliendo y sobra una imagen en el paso el Lunes Santo, pero ellos se están haciendo a ellos mismos y esa es la mejor noticia que hemos podido dar en cualquiera de los septiembres en los que hemos hablado.