Hasta aquí hemos llegado

Ya es oficial, ‘El Palquillo’ no cumplirá su quinto año de emisión.

Podíamos decir que no hemos podido escribir esta despedida antes porque estábamos muy ocupados, y ciertamente es así, pero la realidad es que nos hemos ido resistiendo a escribir unas líneas que sirvan para enterrar este programa.

Habíamos tocado bastantes teclas para este 2016, incluso llegamos a fantasear con la celebración del V aniversario. Pero todo ha quedado en eso, en una fantasía. ‘El Palquillo’ va a descansar en paz y seguro que muchos lo harán con él.

Pero si hay algo que nos duele de este adiós es que sabemos que nuestra ausencia va a dejar un hueco que no parece estar dispuesto a llenar nadie. Bueno, eso y los buenos ratos que hemos pasado gracias al programa. Suenan a lugares comunes, pero ambas son ciertas.

Teníamos pocos medios, muchas lagunas técnicas y nos trabábamos con cierta frecuencia, pero sabemos que ‘El Palquillo’ ha sido un programa valiente, que llamó a las cosas por sus nombre y que nunca renunció a su idiosincrasia diferente.

Si había que poner marchas para ambientar el programa las poníamos pasadas por un filtro de swing o adornadas de punzantes guitarras eléctricas. Si había que hablar de un Pabilo contábamos con un experto en encender candelabros y candelerías.

Y si alguna vez, por error, hablábamos de costaleros y capataces, dejábamos a los figuras del costal en sus barras de bar y nos reuníamos con gente que se sabe de memoria los adoquines de la calle Palos.

Pero no nos vamos a poner nostálgicos, que la realidad ha seguido su curso, como lo han seguido las gestoras, algún que otro “artista invitado” dispuesto a echar por tierra el trabajo de cofrades voluntariosos o las tonterías de algún “colaborador” de la prensa local. Lo contrario que la obra social del Consejo y la nueva sede para el órgano rector de las cofradías, ambas promesas electorales de la actual junta.

Pero nada de eso es ya nuestra tarea.

Aprovechamos estos párrafos para desearle lo mejor a casi toda la gente que trastea por medios de comunicación metiendo las narices en las cofradías. Sí, hemos escrito “a casi toda”, somos ‘El Palquillo’, poner otra cosa hubiera sido matarnos un poco a nosotros mismos y esto es un entierro, no suicidio.

Los contenidos del programa seguirán disponibles en la red, pero para despedirnos vamos a dejar un par de consejos que hemos aprendido en este tiempo, por si les sirve a alguien (quien no quiera leerlos que se sienta libre para pasar al siguiente párrafo, el sermón nunca fue nuestra especialidad): sean valientes, quítense los embozos y hagan que los demás se los quiten; (si no metíamos un punto y coma no iba a ser un texto de ‘El Palquillo’) en la vida y en la Semana Santa hablar de tú a tú sólo trae cosas buenas, hablar de tú a tú también es hacerlo con uno mismo.

Muchas gracias por habernos acompañado estos años. Haya sido al otro lado de la radio, echando una mano con el programa, haciéndoos eco de nuestros contenidos, enfadándoos con nosotros o patrocinando nuestro programa, sólo podemos estar agradecidos. Y especialmente gracias a aquella señora que nos escuchaba mientras planchaba (esto es verídico, y no es la madre de ninguno de nosotros), con esas cosas morimos nosotros.

Y por supuesto, acordarnos desde aquí de Radio Compás (y su predecesora, Onda Marismeña)’ por el espacio y la técnica para haber hecho posible ‘El Palquillo’ –Rafa, teníamos que haberte dado una sección con los gazapos del, pero con lo que se explayaba Pablo y los tacos que liábamos  el programa se nos habría quedado en un suspiro.

Disfruten de lo que está por venir, seguro que nos volvemos a ver, aunque sea a pesar de algunos.

Hasta aquí, ‘El Palquillo’.

Programa especial del Viernes de Dolores 2015

Programa especial del Viernes de Dolores, desde La Teja, en pleno centro de Huelva.

Nos visita don Manuel Remesal, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Huelva; Nacho Molina Maqueda, pregonero de la Semana Santa de Huelva; Antonio Gonzalez Garcia, presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Huelva, y nuestros tertulianos de cabecera: Victor Valle y Fernando Guillen Navarro, además de ‘El cierre’ de Diego Cabrera.

Con el patrocinio de Tintorerías Tintoreria Prontomatic, en Avenida Cristóbal Colón nº1.

PRONTO3

‘El cierre’ de Diego Cabrera: Saber estar, saber irse

El cierre de hoy va a ser corto, breve, incluso condensado, pero seguramente sea el mejor de la temporada, por lo menos para quien lo sepa entender, pero antes me tomo la licencia de dar unos apuntes sobre la temporada.

Hasta aquí llegaron los programas de esta temporada. Un disfrute para los que lo hacemos, menos para Rafa Ortiz que nos sufre en el silencio desde el control técnico.

Bueno, malo o regular, esto es lo que ha sido y lo que le hemos ofrecido en la sintonía de Radio Compás, cada uno que valore lo que hemos dado, pero estoy seguro de que en ‘El Palquillo’ se han hecho algunas de las mejores entrevistas que se recuerdan en mucho tiempo por estos lares, las tertulias no le han ido a la zaga; también hemos tenido a verdaderos expertos, hemos escrito párrafos lúcidos, valientes y de buen gusto y hemos metido alguna gamba que le da frescura a esto, además de tener algún que otro problema de dicción. Lo uno y lo otro no nos lo puede quitar nadie, eso es ‘El Palquillo’.

Hasta aquí llega el programa de radio, aunque puede que nuestro blog todavía dé algún coletazo durante lo que resta de año, esa es nuestra “desarmá” y nos gusta reivindicar su encanto.

Antes de hacer el último cierre me quiero acordar de toda la gente que nos para por la calle para decirnos lo bien que lo hacemos, nos saluda diciendo “tú eres del palquillo…”; también a la gente de Beas, que por lo visto nos escucha más que nadie, el personal en Twitter y Facebook, los que paran por el blog, los que me confunden con mi hermano, los que odian el programa (también nos lo podéis decir, no sufráis en silencio como Rafa, él lo hace por todos vosotros).

Y por supuesto, no quiero despedir la temporada sin agradecer a toda la gente que nos ha ayudado con voz o sin ella, viniendo aquí, entrando por teléfono, aconsejándonos y prestándonos su ayuda, especialmente a Tintorerías Prontomátic, cuya mascota, Prontoman, ha calado hondo entre los seguidores del programa. Por cierto, Guillén, este año has venido muy poco, mejoraremos la oferta el año que viene a ver si así puede ser; y Vitín, sólo has venido dos días, sin embargo tengo la sensación de que has estado aquí más horas el micrófono. Pablo, no te digo nada,. la temporada que viene, si hay programa, será el V aniversario y algo habrá que hacer.

Terminada la parte del lagrimeo, quiero mandar desde aquí un saludo a aquella persona que le tiró un cubo de agua al ensayo del palio del Rosario dándole un remojón a Gonzalo Rey, a un chaval que ha vivido eso con su tierna edad nada le va a sorprender. Y por supuesto, un saludo para José Pabilo, esperemos que para la próxima temporada te dejes caer por nuestro estudio, date por invitado, de todas formas, te volveremos a escribir. Y si no quiero olvidarme de nadie, será mejor que también mande un… bueno, un algo, mando un algo a los que se esconden cobardemente tras la etiqueta José Pabilo, ellos sabrán quienes son, yo no lo sé, pero, por muy nadie que seamos, los de este programa tenemos claro que sabéis quienes somos.

Dicho esto aquí va el cierre del último programa. Y dice así:

Hay que saber estar y hay que saber irse.

El quinto programa de la temporada 2015

En este programa nos visitan Diego Cabrera (hermanos mayor de la Hermandad De Los Mutilados Huelva) y Estefano Molin (hermano mayor de la Hermandad Del Calvario Huelva).

También contamos con Gonzalo Pascual, Gonzalo Román y Alejandro Panzuela (integrantes del grupo joven de la Hermandad de El Nazareno); con ellos mantenemos una tertulia que sirve para tomarle el pulso a una nueva generación de nuestra Semana Santa.

Por último, La Banda de Cornetas y Tambores Jesús de los Remedios de Castilleja de la Cuesta de Sevilla será protagonista de esta última edición ordinaria del Palquillo, tras quince años sin acompañar al Señor de Pasión, vuelven a una hermandad que sienten como suya, hablaremos con ellos para palpar sus sensaciones ante la vuelta a Huelva tras el Señor, y Martín Lagares, autor del nuevo conjunto escultórico del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de las Cadenas, nos habla sobre su obra, unos de los estrenos más importantes de esta Semana Santa, una obra que ha causado una magnífica impresión en la Huelva cofrade.

Y por supuesto, ‘La Venia’ de Pablo Camacho, dedicada a un aniversario muy importante que celebramos este año, y ‘El Cierre’ de Diego Cabrera, que recordará épocas pasadas del periodismo cofrade.

Con el patrocinio de Tintoreria Prontomátic, en Avenida Cristóbal Colón Nº1, junto a la Plaza de Toros de Huelva, y en el 655 550 240.

PRONTO3

‘El cierre’ de Diego Cabrera: Siempre hace falta un contraguía

Portada del último número de la revista 'El Contraguía', año 2000

Portada del último número de la revista ‘El Contraguía’, año 2000

Había un cierre preparado, pero he decidido guardarlo. Hoy voy a ser menos incisivo, pero es que yo también tengo mi corazón, y voy a hablar de un recuerdo.

Ese recuerdo comienza en el salón de mi casa con José Miguel Torres llegando con un sobre de papel marrón con una revista dentro. Tardé en saber porque eso pasaba cada año en las semanas previas a la Semana Santa de mi infancia y mi adolescencia y en saber porque mi padre me decía “esto no se lo digas a nadie”. Pero recuerdo otra cosa más de esos días, el inconformismo, siempre había algún fallo en la edición final, fallos que sólo veía su director, pero eso era parte del espíritu de ‘El Contraguía’.

La presentación de su última edición fue como todos los entierros, un éxito de público, ya lo dice mi padre, “no hay nada mejor para reunir a la gente que un entierro” y con eso hay que quedarse. Es una lástima que hoy permanezca en el olvido, no sólo la revista, sino sus valores, que hoy están sepultados; hablo de su capacidad para ir de frente y su valentía, como andan los pasos.

Desde entonces, la Semana Santa está huérfana, aunque su director no quiera ni oír hablar de ello, pero parte del espíritu de este programa nace con esa revista que cada cuaresma yo reviso, releo y disfruto.

Cierto que quedan sus llamativos carteles de la última época, su inteligencia, la escritura que destilaba, las firmas, las fotografía, las buenas ilustraciones y una edición cuidada, pero nada de eso se ha vuelto repetir y puede que sea un signo de los tiempos, pero también es un síntoma.

Siempre nos quedará el recuerdo, por eso les invito a rebuscar en los altillos para a repasar esa revista que alcanzó techo con su último numero. Y perdonen el lagrimeo, pero ‘El Palquillo’ y la Semana Santa le deben mucho a esa revista, le pese a quien le pese, porque siempre hace falta un contraguía.

El cuarto programa de la temporada 2015

En este programa entrevistamos al obispo de Huelva, Don José Vilaplana Blasco. Nos visita Fabian Tello (presidente de la gestora de la Hermandad de Tres Caídas) y Bienvenido González (presidente de la gestora de la Hermandad de la Cinta), contamos la actualidad de la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Amor (Sagrada Cena de Huelva) y hablamos con la recién nacida Banda de Cornetas y Tambores ‘La Merced’ de Huelva. Por supuesto Pablo Camacho abre el programa con ‘La venia’ y  no falta ‘El Cierre’ de Diego Cabrera.

Con el patrocinio de Tintoreria Prontomátic, en Avenida Cristóbal Colón Nº1, junto a la Plaza de Toros de Huelva, y en el 655 550 240
PRONTOMÁTIC

‘El cierre’ de Diego Cabrera: Los “enteraos”

No es la primera vez que en ‘El Palquillo’ aparece José Luís García Cossío y su chirigota, hablo de ‘La chirigota del Selu’, pero como soy un clásico no me preocupa, estoy seguro de que pocos se acercan a este rincón esperando vanguardias.

Era febrero del año 2009 y “el Selu” se presentó en el Gran Teatro Falla con una chirigota que recogía un tipo tan basado en hechos reales que todos los días me cruzo a tres o cuatro fieles representantes por las calles. El 2009 fue el año de ‘Los Enteraos’.

Los “enteraos” son una especie que normalmente no tiene mucho escaparate, pero que cuando tiene la mínima oportunidad no duda en demostrar que son unos “enteraos”.

Ellos conocen los motivos, las razones e incluso las formas de hacer las cosas. Son capaces de montar un culto, vestir una imagen, tocar la corneta, diseñar un bordado, mandar un paso y hasta saber como hay que dirigirse a los costaleros. Y por supuesto todo lo hacen bien.

Los “enteraos” conocen las interioridades de todas las hermandades y nunca especulan, tienen la verdad absoluta en sus manos. A veces tienen tres o cuatro verdades absolutas, lo cual es una contrariedad en si misma, pero qué le vamos a hacer.

Evidentemente, los “enteraos” fundaron varias cuadrillas en Sevilla mano a mano con Manolo Santiago, corrigieron alguna vez las “igualás” de Salvador Dorado “el Penitente”, retocaron los diseños de Rodríguez Ojeda, aconsejaron a Alberto Escámez sobre como tenía que ser la primera y la segunda voz de dos o tres docenas de marchas y dictaron titulares a Chaves Nogales. También inventaron estilos, pontificaron con teorías y en su vida se agacharon a recoger un tornillo en un montaje.

Ah, y todos, absolutamente todos −esto es invariable−, tienen formas exageradas de gesticular y te dan toquecitos en los brazos para que no pierdas la hebra de hilo con el que te están ilustrando.

La lastima es que esa comedia exagerada que se metió al publico en el bolsillo desde su primera aparición en el Falla se hace realidad en los rincones de Huelva. Incluso supera a esa ficción carnavalera.

El problema llega cuando traspasan ese reducto de casa de hermandad, barra del bar o culo pegado al banco de una iglesia en pleno montaje y les prestan un altavoz, unos párrafos o directamente llevan años torturando al personal desde cualquier tribuna que se les brinda, ya sea como profesional o aficionado, de forma oficial o informal, incluso tribunas que permiten el anonimato. Don Francisco Rey Roque, maestro de todo aquel que quiera aprender, seguramente los llamaría “tontos con papeles”.

Pero bueno, desde hace mucho tiempo, las hermandades recogen y ayudan a gente que por las circunstancias que sean lo precisan y los “enteraos”, aunque ellos no lo crean, son de los más necesitados. Así que dejemos que las hermandades sigan haciendo esa labor social, porque la verdad, sabe nadie en qué estarían metidos sino fuera por las hermandades.

Es cierto que el final de este cierre me ha salido un poco paternalista, pero es que le debo muchos buenos ratos a los “enteraos” –a los de “el Selu” y a los otros, que nadie se equivoque–, y no puedo desearles nada más que lo mejor para ellos. Eso y que se busquen una afición, que es algo que nunca sobra. Nuestro director desde que ha vuelto a montar a caballo, va al gimnasio y aprende idiomas está, como dirían en Granada, “muy repuestito”, tiene más apetito y esta física y mentalmente más sano. Y si con él ha funcionado, ¿con quién va a fallar?